Sublime – Ensenada
Hay bandas que parecen hechas para tocar con los pies descalzos sobre arena húmeda.
Sublime es una de ellas y “Ensenada” es su postal descarada; reggae punk playero con olor a cerveza abierta y humo de fogata.
No hay sólo fiesta; hay honestidad, hay verdad en shorts y lentes oscuros.
Décadas de actitud, irreverencia sostenida y musicalidad que nunca perdió el tono. Bajos que rebotan como olas pequeñas en puerto tranquilo, rimas y frases que no piden permiso, además de un coro que se te queda tatuado con agua salada; Ensenada on my mind.
La canción es tan local que huele a tostadas, tacos y margaritas que se calientan al sol.
Mientras la escuchas, entiendes que aquí, en esta orilla del Pacífico, en esta Sublime Ensenada, los días se despejan solos y las noches se iluminan para quedarse abiertas.
En lo que Georgie abre los ojos, y aunque no nos queda claro con cuál de sus Ángeles rompió, lo que sí sabemos es que a más de uno nos sucede, y que quien llega a la Perla del Pacífico no quiere dejarla o peor, se la quiere llevar puesta.
Sublime en la mente.
Ensenada en el corazón.
Na, na, nada malo con esa combinación.
Sumemos a la fogata, que ya suena la siguiente rola.