Salir de una fiesta, de una reunión familiar, o incluso de una llamada de Zoom puede ser más difícil que salir de una relación tóxica.
Porque una cosa es decir “ya me voy” y otra muy distinta… irte.
Aquí, un ranking innecesario pero obligado de las formas más comunes,
y cobardes, de anunciar la retirada, sin moverse ni un centímetro.
Tercer lugar:
“Bueno…” (con palmadita en la espalda)
El clásico. Acompañado de una media sonrisa y una inhalación profunda que no va a ninguna parte. Sirve para tantear el terreno. Si alguien dice “¿ya te vas?”, se cancela el despegue. Si nadie dice nada, finges que estás buscando tus llaves hasta que haya un nuevo estímulo que justifique seguir ahí.
Segundo lugar:
“¿Y si pedimos la última?”
Una forma sofisticada de autoboicot. En teoría estás cerrando ciclos, pero en realidad acabas de abrir otro. La “última” se multiplica en la barra como gremlins mojados después de la media noche. Solo recomendada si quieres irte mañana, no hoy.
Primer lugar indiscutible:
“Ya me iba pero…”
La joya del repertorio. Funciona como pase libre para empezar una nueva historia justo cuando ya estabas a punto de desaparecer.
Ejemplo real:
“Ya me iba, pero ¿sí supiste lo de la ex de Mario que ahora da clases de tantra en Tijuana?”
Media hora después estás viendo fotos en Instagram y diciendo “no puede ser” con un mezcal en la mano.
Veredicto Marea:
La verdadera forma de irte sin drama: decir que vas al baño y nunca regresar. No es elegante, pero al menos no duele.
¿Y tú, de cuál eres fan?
Comparte esta lista con esa persona que lleva dos horas diciendo que ya se va y todavía está buscando su chamarra.Nos vemos! 😉